miércoles, 27 de abril de 2011

"Nariz electrónica" para oler el cáncer

image Los oncólogos están más cerca de poder usar una especie de "nariz electrónica" capaz de detectar varios tipos de cáncer mediante una simple prueba de aliento, de acuerdo con un estudio.

Según publica el British Journal of Cancer, pruebas preliminares mostraron que el equipo pudo identificar señales químicas de la enfermedad en la respiración de pacientes con cáncer de pulmón u otros de cabeza y cuello.

Alrededor del 80 voluntarios participaron en la investigación llevada a cabo en el Instituto Tecnológico de Israel, conocido como Technion.

De ellos, 22 tenían varios tipos de cáncer de cabeza y cuello, 24 padecían cáncer de pulmón y 36 estaban sanos.

El prototipo de "nanonariz electrónica" utiliza un método químico para detectar señales de cáncer en la respiración.

Los expertos confían en que esta prueba podrá en el futuro ser utilizada en la consulta de un médico de cabecera para brindar un diagnóstico inmediato.

"Necesidad urgente"

Los investigadores del Technion a cargo del proyecto se dedican especialmente a estudiar los tipos de cáncer de cabeza y cuello.  Esos males a menudo se diagnostica tardíamente, por lo que son más difíciles de tratar con éxito.  Estos tipos de cáncer incluyen los de las glándulas salivales, labio, boca, nariz, laringe e hipofaringe.

Hossam Haick, investigador principal del Technion, dijo: "Hay una necesidad urgente de desarrollar nuevas maneras de detectar los tipos de cáncer de cabeza y cuello ya que el diagnóstico de la enfermedad es complicado y requiere exámenes especializados".

Según él, "hemos demostrado que con una simple prueba del aliento se pueden detectar patrones de moléculas presentes en los pacientes de tipos de cáncer de cabeza y cuello".

Haick especificó que, no obstante, el estudio se encuentra en fases preliminares.

El reto

Como agregó el experto, "ahora tenemos que probar estos resultados en estudios más amplios para ver cómo podrían conducir a métodos de diagnóstico de la enfermedad".

Para Lesley Walker, de la organización británica de investigaciones Cancer Research UK, "estos resultados iniciales son promisorios para el desarrollo de una prueba que mediante el aliento detecte tipos de cáncer que a menudo se diagnostican en una etapa avanzada".  No obstante, "es importante tener claro que se trata de un estudio pequeño, en una fase muy temprana", y aún "se necesitan años de investigación con pacientes para ver si la prueba de aliento puede ser utilizada en una clínica".

Fuente: BBC Mundo

lunes, 25 de abril de 2011

Los roncadores tienen tres veces más probabilidades de padecer diabetes

image Las personas que roncan mientras duermen tienen tres veces más probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2 que los no roncadores. De hecho, todos los trastornos respiratorios del sueño, que engloban el síndrome de resistencia de vía aérea severa, la apnea del sueño y los ronquidos-- están relacionados con padecer patología.

Así lo asegura un estudio publicado el pasado mes de enero en la revista científica 'Sleep Breath', donde se explica que esta relación entre enfermedades se debe a que estas personas tienen pausas en su respiración mientras duermen debido a la relajación de la musculatura que estrecha las vías respiratorias y se dificulta así la entrada de oxígeno a los pulmones y, con ello, se interrumpe la cadena metabólica de la glucosa.

En una entrevista concedida a Europa Press, el experto en trastornos del sueño y odontólogo Pedro Mayoral ha asegurado que se trata de un "problema de salud pública equivalente al tabaco" al que "todavía no se le ha dado la importancia que tiene" y que afecta a más hombres (60 por ciento) que mujeres, aunque el porcentaje se iguala a partir de la menopausia.

"El ronquido puede ser la causa en personas sanas para generar diabetes y, en diabéticos, puede complicar sus manifestaciones clínicas", ha matizado.

No obstante, ha aportado diferentes vías de tratamiento "efectivas" para corregir estos trastornos respiratorios. A su juicio, los dispositivos de avance mandibular --como 'Lirón', del que es creador-- son "la mejor alternativa, la más simple y la de menor coste", ya que adelantan suavemente la mandíbula acercando la base de la lengua --causante de todos estos problemas--.

En caso de no funcionar, Mayoral ha apuntado al sistema CTAP (presión continua de aire positivo, en sus siglas en inglés), una mascarilla que inyecta aire a presión que hiperbloquea el ronquido y la apnea. "Es tremendamente efectivo pero muy incómodo", ha afirmado. Por último, ha mencionado la cirugía aunque considera que hay que estudiarlo "muy a fondo" por estar indicado solamente "en un 2 o 3 por ciento y para pacientes con apneas severas".

Fuente: europapress.es

sábado, 23 de abril de 2011

Las sustancias químicas en el medio ambiente, a examen (se prohibirá la venta de biberones de plástico)

image Las evidencias científicas muestran cada vez con más frecuencia la presencia de compuestos químicos en el organismo humano debido a su uso en la industria. A partir del 1 de junio la UE prohíbe la venta de biberones de plástico que contienen BPA, un disruptor endocrino.

¿En qué se parecen un biberón, una lechuga, un gel de baño, una sartén y una pintura de la piscina? Con esta pregunta arrancó su ponencia Nicolás Olea, catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Granada, y jefe de la Unidad de Radiología del Hospital Clínico de la misma ciudad, durante el XXII Congreso de la Sociedad Española de Diabetes celebrado en Málaga.

Su respuesta es que "todos tienen componentes químicos que la Unión Europea se empeña en prohibir porque son disruptores endocrinos, es decir, compuestos químicos exógenos que tienen efectos adversos para la salud de un organismo intacto o su descendencia, al producir cambios en la función endocrina". Los biberones están fabricados con policarbonato, del monómero Bisfenol-A (BPA), cuya acción estrogénica se conoce desde 1936. En los años 50 la industria química retomó este compuesto para hacer el plástico más común. De hecho, su producción alcanza 250.000 toneladas al año.

Perjuicios potenciales
A pesar de que la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea haya establecido que no hay suficiente evidencia del riesgo, el 1 de junio de 2011 se prohibirá la venta de biberones de plástico. "Tanto el comisario de Medio Ambiente como el de Salud afirman que no es admisible que se sigan utilizando biberones fabricados con BPA, que tras su calentamiento liberan el monómero constituyente que es estrogénico en una concentración de 10 elevado a menos 8 molar. Por tanto, los biberones se fabricarán de cristal u otros plásticos sin silicona ni BPA".

Olea también se refirió a uno de los pesticidas organoclorado habituales, el HCH. La UE ha establecido que el 60% de las verduras que comen los europeos están limpias, el 36% tienen compuestos químicos en una concentración tolerable y, solamente un 5% tienen, según los últimos datos oficiales de 2003, sustancias químicas por encima del rango recomendado de seguridad.

"En estos datos existe un inconveniente: los rangos recomendados de seguridad están hechos con información toxicológica de test para compuestos individuales. Sin embargo, en 2011 hemos descubierto que los residuos son múltiples y que el organismo humano acumula sustancias de diferentes fuentes. La toxicología se centra en compuestos individuales, pero el hombre es un sumidero de miles de ellos en dosis admitidas como reales".

En cuanto al compuesto BBP, que forma parte de los ftalatos, "existe ya suficiente evidencia de la exposición del feto durante el embarazo a los compuestos de perfumería, fundamentalmente a los ftalatos. Hace unos años se prohibió su uso como ablandador del plástico en chupetes, tetinas y biberones en niños menores de 18 meses". Según Olea, debería aplicarse en este caso también el principio de precaución, como se hará en junio con el BPA.

Por otro lado, las sartenes contienen PFOAS y PFOS, que se han convertido en los compuestos químicos más abundantes encontrados en la sangre de la población estadounidense, y que provienen del tefal, del teflón y del goretex.  "Son cadenas de 60 carbonos perfluorados, y la UE está tomando medidas para su supresión". El tribulestaño (TBT), el antialgas y crustáceos más popular en la pintura de los barcos, "se prohibió en junio de 2010 de todas sus aplicaciones en Europa, aunque ya es un contaminante habitual en todos los medios. Es un inhibidor específico de la aromatasa que ha provocado consecuencias, ya que moluscos y gasterópodos de las costas españolas tienen problemas de no diferenciación sexual en las hembras porque su fuente de estrógenos está bloqueada por el TBT".

Fuente: DiarioMedico.com

miércoles, 20 de abril de 2011

Cápsula de Salud: Brócoli, el alimento milagro

image Sulforafano. Ése es el nombre de un compuesto que se encuentra en grandes cantidades en el brócoli y que parece ser el responsable de las saludables propiedades de este vegetal. Sus beneficios, que comparte con otros miembros de la familia de las coles (plantas crucíferas), han sido objeto de diversos estudios.

Contra el cáncer

El principal efecto del sulforafano (un compuesto azufrado) es antioxidante. "Por eso, es beneficioso en enfermedades que cursan con oxidación de los tejidos, como el cáncer", señala Jesús Román Martínez, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.

Una investigación de la Universidad de Alabama en Birmingham publicado en la revista 'Clinical Epigenetics' subraya cómo ciertos componentes de alimentos como el brécol o el té verde pueden reforzar los mecanismos antitumorales naturales del organismo. Según este estudio, el sulforafano es capaz de modificar la expresión de algunos genes implicados en el control del cáncer.

Acción antibacteriana

En 2009 apareció en la revista 'Cancer Prevention Research' un trabajo en el que 48 personas infectadas por 'Helicobacter pylori' siguieron un dieta rica en brécol o en brotes de alfalfa durante ocho semanas.

Al cabo de ese periodo, los autores procedentes de la Escuela de Medicina Johns Hopkins (Baltimore, EEUU) comprobaron que los niveles de esta bacteria en el tracto gastrointestinal habían descendido mucho en aquéllos que tomaron brócoli. Ahora, un trabajo publicado en 'Science Translational Medicine' sugiere que el poder bactericida también funciona en las infecciones respiratorias. El sulforafano potencia la acción del sistema de limpieza que tienen los pulmones, que no funciona bien en los fumadores o en personas con EPOC. Queda por comprobar si este beneficio observado en el laboratorio se obtiene también a través de la dieta.

Corazón sano

Muchos de los estudios realizados con el brócoli se han hecho en ratas y los resultados apuntan a un claro efecto protector contra enfermedades cardiovasculares. Una de las últimas investigaciones, publicada en 'The Journal of Agricultural and Food Chemistry', demostró en 2008 que el corazón de los roedores que se habían alimentado con este vegetal durante un mes funcionaba mejor. Según los expertos responsables del trabajo, el brócoli puede disparar la producción de proteínas (tiorredoxina) que protegen contra el daño de las células del corazón.

Anti-envejecimiento de la piel

Una reciente investigación española otorgaba un beneficio más al brócoli. Al parecer, contiene una proteína (denominada BOP) que frena el envejecimiento de la piel y favorece su regeneración en caso de quemaduras. Así lo explican los científicos del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), dependiente del Consejo Superior de Investigación Científicas (CSIC) y localizado en Murcia.

Fuente de salud:

Además, el brócoli es una excelente fuente de vitaminas, hierro, ácido fólico y fibra, por lo que es muy recomendable para las personas con anemia (déficit de hierro), con problemas de estreñimiento y para las embarazadas, ya que aporta altos niveles de ácido fólico y contribuye a prevenir malformaciones en el feto.

Fuente: ELMUNDO.es

viernes, 15 de abril de 2011

Síntomas iniciales de la enfermedad de Parkinson

Los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson son sutiles y ocurren paulatinamente.

image Los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson son sutiles y ocurren paulatinamente. La enfermedad de Parkinson es una enfermedad crónica y lentamente progresiva en la que los síntomas iniciales no son siempre evidentes. Pero a medida que progresa la enfermedad suelen aparecer más manifestaciones de la enfermedad y otros síntomas asociados. Uno de los síntomas cardinales de la enfermedad de Parkinson es el temblor.

Primeros síntomas

  • Los pacientes pueden sentirse cansados o advertir un malestar general.
  • Algunos pueden sentirse algo temblorosos y pueden tener dificultad en levantarse de una silla.
  • Pueden notar que hablan con voz excesivamente baja y que su caligrafía aparece apretada e irregular.
  • Pueden perder conciencia de una palabra o pensamiento o pueden sentirse irritables y deprimidos sin razón aparente.
  • Este periodo muy inicial de la enfermedad puede prolongarse largo tiempo antes de que aparezcan síntomas más clásicos y evidentes.

Primeros cambios

  • Los amigos o familiares pueden ser los primeros en darse cuenta de los cambios.
  • Pueden notar que la cara de la persona carece de expresión y de animación (conocida como "máscara"), o que la persona permanece en cierta posición durante largo periodos de tiempo o que no mueve un brazo o una pierna normalmente.
  • Quizá notan que la persona permanece rígida, insegura e inusitadamente lenta.

Temblor

  • A medida que progresa la enfermedad, el temblor, que afecta a la mayoría de los pacientes de Parkinson, puede comenzar a interferir con las actividades cotidianas.
  • Los pacientes muchas veces no pueden sostener bien los utensilios o el temblor les dificulta leer el periódico.
  • El temblor de Parkinson puede empeorar cuando el paciente está relajado.
  • Unos cuantos segundos después de que las manos descansan en una mesa, por ejemplo, el temblor es más pronunciado.
  • Para la mayoría de los pacientes, el temblor es el síntoma que generalmente les lleva a buscar ayuda médica.

Fuente: MedicinaXXI.com

jueves, 14 de abril de 2011

La memoria a corto plazo empeora con la vejez

image Un estudio de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos, ha descubierto que la capacidad del cerebro para hacer varias tareas a la vez e ignorar las distracciones así como la información irrelevante decrece con la edad, lo que influye en la memoria a corto plazo.

Las personas mayores, o con la vejez, la memoria a corto plazo disminuye y no es posible hacer varias cosas a la vez sin distraerse. Por eso, tareas que en una edad joven parecen sencillas, como aprender un número de teléfono para después guardarlo, la capacidad de razonamiento, seguir el hilo de una conversación o incluso el mismo lenguaje no son tan fáciles cuando se llega a una edad adulta. De hecho, conforme pasa la edad van decreciendo estas habilidades y empiezan las limitaciones de manera gradual.

Una curiosa conclusión sale de esta investigación, y es que la multitarea repercute negativamente en la memoria de trabajo o a corto plazo. Y lo sorprendente es que esto no es así sólo con la vejez, sino también con las personas jóvenes, aunque lógicamente influye más en las personas mayores o con la edad.

Este estudio se ha realizado comparando la memoria a corto plazo de jóvenes de una media algo inferior a 25 años con personas mayores de 69 años de media, sobre todo con una prueba de memoria visual. Se llegó a la conclusión de la edad por medio de las imágenes de resonancia magnética basadas en patrones de conectividad en dos áreas de cerebro. Es un estudio que demuestra la importancia de la edad sobre el rendimiento cognitivo y la memoria a corto plazo.

Fuente: Globedia.com

lunes, 11 de abril de 2011

La Osteoporosis

El hueso no es una estructura estática, sino que es un organismo vivo, que realiza diversas funciones, como sostener la musculatura, proteger órganos vitales como el hígado o el corazón, contribuir a la formación de células sanguíneas, o ser el almacén fundamental de calcio en el organismo. Hay distintos tipos de hueso y por eso la densitometría da valores de masa ósea distintos por ejemplo en la cadera y en la columna.

La osteoporosis es una enfermedad que se conoce desde hace unos 10 o 12 años, pero aun así, sigue siendo una de las grandes olvidadas.  A la osteoporosis se le conoce como la enfermedad de los huesos de cristal, y también como la epidemia del siglo XXI, ya que está afectando a gran cantidad de población. Solo las enfermedades cardiovasculares (incluyendo la hipertensión) superan en número de población afectada a la osteoporosis.

La osteoporosis afecta a una de cada tres mujeres a partir de los 60 años, y a dos de cada tres mujeres a partir de los 80 años.  También se diagnostica poco y se trata poco. Solo una o dos de cada diez personas con osteoporosis son tratadas.

La osteoporosis como tal quiere decir hueso poroso, un hueso con más agujeros. Hay menos cantidad de hueso, ya que se destruye más hueso del que se crea. Además, la calidad también la tiene alterada. Hay por tanto una alteración en la resistencia ósea (cantidad y calidad), lo que hace que se produzcan más fracturas en los huesos.

Con la densitometría se mide la cantidad de hueso, la masa ósea, pero no podemos medir la calidad (la macroarquitectura o microarquitectura del hueso, la estructuración de las fibras del tejido óseo, la rapidez con que se reparan las microfracturas, etc.). Aunque realmente es más importante la calidad, ya que hay personas que con una cantidad de hueso normal, con una densitometría normal, tienen muchas fracturas, mientras que hay personas con una densidad ósea baja cuando se hacen la densitometría y no tienen fracturas.

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FRACTURAS

La osteoporosis preocupa por la aparición de fracturas (se calcula que casi la mitad de mujeres de más de 50 años va a tener alguna fractura relacionada con la osteoporosis), y ocasiona incapacidades laborales, gastos sanitarios importantes, mucha dependencia social en ocasiones, ya que hay personas con una calidad de vida muy mermada, e incluso es causa de muerte en una de cada tres personas en el caso de la fractura de cadera.

Por tanto la fractura más preocupante es la de cadera. Esta fractura es la que más invalideces genera. Además, se le conoce como la enfermedad de los tres tercios, ya que de cada tres personas que sufren una fractura de cadera, una persona queda bien, otra queda muy limitada, y la otra muere a consecuencia de la fractura en el año siguiente. 

Las fracturas pueden afectar a todos los huesos, pero lo que se llaman fracturas osteoporóticas (las fracturas que se producen con una traumatismo despreciable, como por ejemplo el ir andando, caerse y romperse el hombro), las más frecuentes son las de la columna, y las más temibles son las de la cadera, pero también habitualmente con la osteoporosis se producen fracturas de la muñeca y el hombro.

Como se ha señalado, las fracturas vertebrales son las más comunes, y si no se trata, hay mucho riesgo de tener una segunda fractura vertebral y además también va a aumentar el riesgo de tener fractura de cadera. El riesgo de que una mujer tenga una fractura vertebral a lo largo de su vida es de un 30%.

FACTORES DE RIESGO

El hueso es una estructura viva, que se va creando (a través de unas células llamadas osteoblastos)  y destruyendo (a través de unas células llamadas osteoclastos) desde que nacemos. Sobre los 30 años de edad se alcanza el pico de masa ósea. Hemos de conseguir que este pico sea lo más grande posible. En los varones es mayor el pico que se consigue de masa ósea, y va disminuyendo progresivamente a partir de los 30 años. Por esto quizás padecen menos fracturas y más tardías que las mujeres. En cambio, en las mujeres el pico de masa ósea que se consigue es menor, luego pasa a disminuir de forma paralela a la del hombre, y con la menopausia pega un fuerte bajón, pasando después a bajar otra vez paralelamente a la del hombre.

Si llegamos a tener un buen pico de masa ósea, aunque vayamos perdiendo con los años, no llegaremos a tener niveles propios de osteoporosis. La osteoporosis por tanto se diagnostica en las personas mayores, pero se dice que se empieza a producir ya desde que somos niños.

Los factores de riesgo que pueden influir en tener un nivel bajo de masa ósea, los podríamos distinguir en modificables y no modificables.

Dentro de los modificables tendríamos el llevar una vida sedentaria, el no hacer ejercicio, ingerir en exceso tóxicos (café, tabaco y alcohol), sobre todo el alcohol (pero ojo, es perfectamente compatible el tomar café con leche), una delgadez importante (las chicas con anorexia casi todas tienen osteoporosis), o la ingesta de corticoides e inmunosupresores.

Dentro de los no modificables estaría la edad, el hecho de ser mujer, hijas de mujeres con osteoporosis, menopausia precoz, factores genéticos, o el hecho de que las personas de raza amarilla y blanca tienen menos masa ósea que las de raza negra.

También hay una serie de enfermedades que influyen en tener osteoporosis (artritis reumatoide, espondilitis, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, hiperparatiroidismo, enfermedad celíaca). Aunque cabe observar que en este punto sí podemos influir en parte con los tratamientos.

DIAGNÓSTICO

Debido a la poca sintomatología, a la osteoporosis se le conoce como la epidemia silenciosa. Se empieza con dolores en la espalda sobre todo. Nunca se puede diagnosticar una osteoporosis con una radiografía (las mismas solo sirven para ver si hay fracturas).  Se hacen radiografías que sirven para ver si hay fracturas vertebrales, pero en éstas no se ve nada, ya que se producen pequeñas fracturitas dentro de las vértebras. Se ve algo cuando ya hay una osteoporosis más importante. Se hacen también unas pruebas de laboratorio para descartar causas de la osteoporosis, como el hipertiroidismo o el hiperparatiroidismo.

Con la densitometría se mide la masa ósea, habitualmente en la columna y en la cadera. Se deben valorar los factores de riesgo para realizarla. No es útil ni rentable hacer una densitometría a toda la población. Se intenta que las personas conozcan la existencia de la osteoporosis y se auto-evalúen, de forma que ellas mismas valoren si confluyen los factores de riesgo en su caso, y entonces ir al médico de cabecera y consultarlo para que se termine haciendo la densitometría, que es la forma más correcta y práctica de llegar al diagnóstico.

Los valores de la densitometría dan tres posibilidades: normal, osteopenia y osteoporosis. Si además de osteoporosis hay fracturas, se habla de osteoporosis establecida o complicada. Los densitómetros hoy en día hacen una densitometría cada 30 segundos, mientras que antes las hacían cada 20 minutos (por eso anteriormente, debido a esta lentitud y si no se reunían suficientes factores de riesgo, se hacían densitometrías de talón).

Los síntomas empiezan cuando hay fracturas. En un principio duele la espalda, pero no se ve nada radiológicamente. Cuando ya hay más fracturas, empieza el dolor y disminuye la talla, ya que se acuñan las vértebras, con las consiguientes alteraciones morfológicas. La parrilla costal llega a contactar con  la pelvis. Los enfermos tienen un vientre abultado, molestias gástricas, respiran mal debido a la peor ventilación por la joroba, por la curvatura de la espalda. Todo esto hace que disminuya la calidad de vida, no solo estaría la cuestión estética.

PREVENCIÓN

Como todas las enfermedades crónicas, lo fundamental es la prevención. Se distinguen las prevenciones primaria, secundaria y terciaria.

La prevención primaria busca un pico alto de masa ósea. Vida sana, con una dieta adecuada, incluyendo la ingesta de lácteos, para la aportación de calcio, la vitamina D, o tomar el sol (en regiones soleadas, con salir a realizar compras sería suficiente). También es importante hacer ejercicio, ya que aumenta la masa ósea, hace perder peso, mejora el control de las posturas, y hace que tengamos más estabilidad. Hay que hacer ejercicios que nos gusten y adaptados a nuestras condiciones y circunstancias. Por ejemplo, para una persona de 80 años, sería muy bueno bailar, o jugar a los bolos. Es importante tener en cuenta que a pesar de que la natación va bien para los dolores de espalda o las contracturas musculares, es el ejercicio que menos hace que aumente la masa ósea

La prevención secundaria intenta que no disminuya tanto la masa ósea.  Hay que mantener una vida sana, evitar los tóxicos y además hacer ejercicio. Hay también que evitar en lo posible la ingesta de fármacos como los corticoides, los antiepilépticos, las hormonas tiroideas o los anticoagulantes.

La prevención terciaria intenta evitar la aparición de fracturas en personas que ya tienen osteoporosis. Hay que mantener buena calidad del hueso con una dieta equilibrada y con ejercicio. También hay que evitar caídas en lo posible, vigilar y llevar un control de la vista en las personas mayores, no tomar en exceso tranquilizantes de noche, ya que se levantan al lavabo y tropiezan y se caen, controlar algunos fármacos como los sedantes o algunos hipotensores. La casa ha de estar bien iluminada, hay que vigilar las escaleras, los cables. Evitar los juguetes en el suelo, las alfombras, y llevar los zapatos bien abrochados. Todo esto serían recomendaciones para casa. En la calle, hay que tener cuidado con las barreras arquitectónicas, sobre todo con las aceras.

Hay además ciertas actitudes que podemos corregir: sentarse de forma correcta, apoyando bien la espalda; cuando se está cocinando o planchando, es bueno para relajar la espalda subir un pie en un taburete pequeño; no doblar la espalda para coger algo que está en una altura inferior, sino que hay que agacharse y en cuclillas coger el peso; no estirarse a coger algo que está en una altura superior, sino que tenemos que treparnos en un taburete; y trasladar los objetos con un carro, o repartiendo el peso entre los dos brazos.

Es importante resaltar que en contra de la creencia popular, siempre se rompe un hueso cuando el paciente se cae. Primero es el golpe, y después viene la fractura. Primero viene la caída, y entonces se produce la fractura de cadera. Incluso el golpe puede ser mínimo, como por ejemplo el hecho de que un estornudo habitualmente puede provocar que se rompan vértebras o costillas.

TRATAMIENTOS

Los tratamientos de la osteoporosis van dirigidos a disminuir el riesgo de fractura, y está demostrado que estos tratamientos evitan la posibilidad de fractura en un 60%-70%, por eso a pesar de que la densitometría no mejore o incluso empeore un poco, se sigue utilizando el mismo tratamiento, ya que mejoran la calidad del hueso.

Hay toda una serie de fármacos, pero cabe destacar la comodidad que va a implicar para el paciente; por ejemplo, un pinchazo subcutáneo aplicado cada seis meses, procedimientos por medio intravenoso o tomados por boca. Hay variedad con diferentes formas de actuar, lo que amplía la posibilidad del paciente en el caso de que no tolerase algún tipo de fármaco.

Hay unos fármacos que hacen que el agujero en el hueso sea menor, y otros fármacos que lo que hacen es rellenar el hueso. Además, cualquiera que sea el tratamiento, siempre deberá asociarse al calcio y a la vitamina D.  Incluso hay tratamientos en los cuales, cuando el paciente alcanza una masa ósea normal, se quita el fármaco y se sigue con la vitamina D y el calcio, y a partir de aquí se hace un seguimiento.

Referencia: basado en un artículo publicado en Grupo espondilitis.eu

viernes, 8 de abril de 2011

El peligro de las horas extra

Un horario de 11 horas o más favorece el desarrollo de estas dolencias
Se resiente la resistencia psicológica y se padecen distintas enfermedades

imageEchar alguna que otra hora de más en el trabajo -sobre todo ahora en plena crisis- es ya pura rutina para muchos trabajadores que buscan conseguir un poco de dinero extra. Pero si tenemos en cuenta las conclusiones de un estudio realizado a varios empleados de la administración pública británica, no estaría de más dedicar unas cuantas horas extra a nosotros mismos para evitar aquello de 'afortunado en el trabajo.... pero no tanto en la salud'.

El estudio, publicado por 'Annals of Internal Medicine', recoge el seguimiento a 7.000 trabajadores de entre 39 a 62 años que no presentaban riesgo de enfermedades coronarias en sus exámenes médicos de principios de los años 90. Todos ellos tenían como característica común un horario laboral continuo excesivamente largo, una jornada que, unidos a otros factores, puede estar detrás de que 192 de estos empleados terminaran desarrollando a los 12 años una enfermedad coronaria grave. Investigando los exámenes médicos que estos pacientes se realizaron hasta 2004, junto con los datos de los hospitales y las encuestas que contestaron, los expertos ingleses descubrieron un dato que consideran "interesante". Aquellas personas con un horario laboral de 11 horas o más tenían un 67% más de posibilidades de sufrir enfermedades coronarias que los que trabajaban siete u ocho horas.

Aunque el propio estudio indica que todavía hay que investigar más sobre la influencia de los horarios laborales en este tipo de enfermedades -por ejemplo con más pacientes, así como con aquellos que tengan un un nivel más alto de riesgo-, los autores se animan a afirmar que este factor puede ayudar a concretar mejor los resultados del llamado Índice de Framingham. Este índice tiene su origen a mitad del siglo XX en EEUU y es la base de los cardiólogos que estudian el riesgo de toda persona de parecer una enfermedad coronaria. Con él se identificaron las características individuales que contribuían en un plazo de 10 años a desarrollar este mal. ¿Cuáles son? Entre las clásicas se estudia el colesterol HDL, las lipoproteínas, el tabaquismo o la edad.

Desconectar del trabajo

"Aunque los cardiólogos seguimos estudiando los factores clásicos en personas que tienen un riesgo alto de parecer del corazón, es lógico que el componente 'horas de trabajo' puede incidir; más que nada porque si tenemos jornadas de 11 horas o más ya nos obliga a comer fuera de casa, lo que significa normalmente comida más grasienta y, si trabajamos en una oficina, no hacemos ejercicio físico durante todas esas horas", comenta a ELMUNDO.es Petra Sanz, coordinadora del Programa Empresas Saludables y miembro de la Fundación Española del Corazón.

Pero ya no es sólo a nivel físico, sino también psicológico. "Si la persona desarrolla un estrés crónico, al tener un horario de estas características durante mucho tiempo seguido se termina resintiendo la resistencia psicológica llevando a desarrollar distintas enfermedades, sobre todo si esa persona ya pasa de los 40 años", asegura a ELMUNDO.es el especialista en Psiquiatría, Fernando Sarráis, autor del libro 'Aprendiendo a vivir: el descanso'.

Sin embargo, pocos son los afortunados capaces de decidir cuántas horas al día van a trabajar. "Lo primero a tener en cuenta es que no es lo mismo un trabajo de albañil que de oficinista, por ejemplo", comenta Sarráis, "porque aunque el de albañil es más duro físicamente, también es más mecánico, mientras que aquellas personas que tienen un trabajo de mucha responsabilidad les cuesta desconectar, con lo que al final trabajan más".

"Jornadas laborales excesivas pueden provocar diferentes enfermedades, no sólo cardiovasculares, sino también otras como la astenia crónica, que es esa sensación de cansancio durante todo el día", explica Sarráis. Para evitarlo, Petra Sanz realiza una serie de recomendaciones: "La ley del tabaco que hay ahora es efectiva, pero también se podría aumentar los menús saludables en los comedores de los trabajos o que la propia empresa promoviese el ejercicio físico, desde animar a utilizar las escaleras y no el ascensor hasta promoviendo torneos deportivos entre los trabajadores". Con todo ello y según los especialistas, "se evitan enfermedades y se gana en productividad para la empresa".

 

Fuente: El Mundo / Silvia R. Taberné | Madrid 
Annals of Internal Medicine 2011

domingo, 3 de abril de 2011

El estrés puede incrementar el riesgo de sufrir Alzheimer

image El estrés puede incrementar el riesgo de sufrir Alzheimer, una enfermedad en la que sólo el uno por ciento de los enfermos está predispuesto genéticamente a sufrirla, según la investigadora de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra Maite Solas.

Solas, que ha realizado un estudio con ratones expuestos tanto a estrés postnatal -en las primeras etapas de la vida- como en la vida adulta, afirma que se ha podido comprobar que, "en ambos casos, el estrés contribuía al desarrollo de un déficit cognitivo y al aumento de marcadores presentes en los enfermos de Alzheimer".

Aunque todavía hoy no se conocen los mecanismos que subyacen al desarrollo de Alzheimer, la experta aclara que van descubriéndose algunas conexiones, como la relación entre la hipersecreción de glucocorticoides y la pérdida neuronal en el hipocampo, una lesión característica de la dolencia degenerativa. "Asimismo, la exposición a niveles altos de glucocorticoides produce respuestas fisiológicas propias de la diabetes mellitus de tipo 2, como la resistencia periférica a la insulina. Por eso parece que podría existir una relación entre ambas dolencias", explica la nueva doctora.

Además, agentes endógenos -como la edad y la genética- podrían ser determinantes en el inicio y la progresión del Alzheimer. "Por eso, si podemos controlar el estrés o intervenir con fármacos en la hipersecreción de glucocorticoides y la producción de insulina, quizá estemos ante una diana terapéutica fundamental para tratar la enfermedad", ha explicado.

Parte de la tesis doctoral de Maite Solas se ha desarrollado en el Instituto Karolinska, en Estocolmo (Suecia), uno de los centros más importantes del mundo en la investigación sobre Alzheimer. Su co-director, Ángel Cedazo-Mínguez, fue además parte del tribunal de tesis. Con este motivo el experto recordó que la mayor parte de sus esfuerzos se centran en la enfermedad "no determinante", aquella que no tienen un origen genético, ya que sólo el 1% de los enfermos está predispuesto genéticamente a sufrirla.

En este sentido, el especialista español señaló que las pistas para entender el origen de la enfermedad se centran ahora en analizar factores que se saben determinantes, "como la falta de deporte, un colesterol alto, hipertensión, una dieta poco saludable, menos relaciones sociales y un cerebro menos trabajado -todo ello propio de la vida moderna-".

Esto les permite abrir nuevas vías para tratamientos que puedan retrasar su aparición: "Si lo conseguimos, habremos salvado a la mayoría de los pacientes y mejoraríamos mucho la calidad de vida de los enfermos".

Fuente: www.europapress.es

viernes, 1 de abril de 2011

Cápsula de Salud: La Lechuga

 La lechuga, es mucho más que un vegetal ligero, almacena en sus jugosas y crujientes hojas una elevada concentración de sustancia saludables que nuestro organismo aprovecha al cien por ciento al consumirla cruda.

imageOrigen: El origen de la lechuga no está muy claro. Algunos afirman que procede de la India, mientras que otros la sitúan en las regiones templadas de Eurasia y América del Norte.  El cultivo de lechuga comenzó hace 2,500 años y era una verdura ya conocida por persas, griegos y romanos. Estos últimos la consumían antes de acostarse después de una cena abundante para poder conciliar mejor el sueño. Además, en esta época ya se conocían distintas variedades de lechuga.

Excelente para la dieta: Por su alto contenido en agua y su baja proporción de azúcares, hidratos de carbono, proteínas y grasa, la lechuga tiene bajo valor calórico (una ración individual sólo aporta 12 calorías). Por su alto contenido de fibra produce una sensación de saciedad después de haberla comido, además de un suave efecto laxante. La mayor parte de la fibra de la lechuga es celulosa, lo que previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas con diabetes.  Es un alimento muy indicado como entrante o guarnición en la dieta diaria de las personas con sobrepeso.

Ayuda a la digestión: Por su composición nutricional y riqueza en enzimas, la lechuga tomada como entrante facilita la digestión de la comida y tonifica el estómago. Todos los alimentos que se consumen crudos, más aun si son ricos en ácido fólico como la lechuga, estimulan la producción de jugos gástricos, facilitando la digestión de las proteínas de la carne, el pescado o los huevos. Para aumentar este efecto añade brotes de soja a la ensalada.

Buena para el sueño: Es apreciada por sus propiedades anestésicas para ciertas neuralgias como la ciática, y como inductora del sueño. El jugo de lechuga actúa como un fabuloso calmante del sistema nervioso; especialmente útil cuando la excitación nerviosa, el dolor o el agotamiento impiden conciliar el sueño. Por lo tanto, si el dolor no te deja descansar durante la noche, se recomienda tomar en la cena un buen plato de lechuga o una ensalada donde prime la lechuga, como remedio para conseguir un sueño reconfortante.

Como comerla: Por su variedad y sabores, se pueden combinar con la mayoría de los alimentos y, por su colorido, con ellas se realizan agradables adornos y guarniciones. Usualmente, se consumen crudas, con un poco de aceite, vinagre y sal, pero por su sabor neutro, se pueden mezclar con otras hortalizas crudas, como cebolla, tomate o zanahoria y también pueden combinarse con otras verduras ya cocinadas, como salteado de pimientos con cebolla, o multitud de setas, como los champiñones.

Ahora se encuentran disponibles en bolsas, ya preparadas y listas para servir en ensaladas, distintos tipos de lechugas, como la Batavia (su color verde se convierte en rojizo en los extremos de las hojas), Hoja de roble (sus hojas son onduladas y de tonalidades verdes y marrones), Iceberg (su forma es redonda y sus hojas grandes, prietas y crujientes, verdes por fuera y más blancas conforme se acercan al tronco, con forma de repollo), Romana (es una variedad con tronco ancho, alargado y erguido, con hojas de color verde oscuro que se agrupan de forma poco apretada alrededor de un tronco), escarola o Lollo rosso (se trata de una lechuga rizada, de color rojizo y sabor amargo, de origen italiano), entre otras.

Propiedades Nutritivas:  En cuanto a su contenido en vitaminas, destaca la presencia de folatos (grupo de compuestos derivados del Acido Fólico), beta-caroteno, y Vitaminas C y E. La lechuga romana cultivada al aire libre es la variedad más rica en vitaminas, mientras que la iceberg es la que menor cantidad de vitamina C presenta. Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

El beta-caroteno es un pigmento natural que confiere el color amarillo-anaranjado-rojizo a los vegetales y que el organismo transforma en Vitamina A (aunque en el caso de la lechuga, el beta-caroteno está enmascarado por la clorofila, pigmento más abundante). La Vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

Gracias a su contenido en Vitamina A y Acido Fólico, refuerza las defensas y protege los tejidos con mucosa del aparato respiratorio. No es una fuente abundante de Vitamina C, pero si se añade a la ensalada pimiento y tomate, el plato supera el aporte en Vitamina C de un vaso de jugo de naranja.

La Vitamina E interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad, ejerce una acción antioxidante (como la Vitamina C), y  participa en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos. Favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.

La lechuga se destaca por la presencia de potasio y hierro, y también contiene magnesio y calcio, aunque en menor proporción. El calcio presente en la lechuga no se asimila igual que con los lácteos. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de colaborar en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Las hojas más externas de la lechuga concentran la mayor parte de vitaminas y minerales. El tronco es la parte más indigesta y flatulenta de la lechuga. Así que si este vegetal te produce gases o hinchazón abdominal, te aconsejamos retirarlo o bien elegir una lechuga que apenas tenga tronco, como la tipo iceberg.

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