sábado, 23 de julio de 2011

Diez consejos para viajar, cuando estás cansado o enfermo

image Viajar es estresante. Ya sea que viajes por placer o por negocios, prepararse para un viaje es a menudo solo la mitad de la batalla. Pero, si además resulta que sufres de enfermedades crónicas como artritis, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, enfermedades autoinmunes, diabetes, asma o cáncer, podría suceder que te quedes sin energía, incluso antes de salir de la casa.

Generalmente, cuando uno sabe que va a viajar por negocios, trabaja  mucho las últimas semanas antes de irse, tratando de dejar todo lo mas ordenado posible y organizando aquellas cosas importantes que se deberán hacer mientras esté ausente; adicionalmente, a veces tenemos que hacer preparativos en el sitio a donde vamos y otras veces incluso, nos toca prepararnos o estudiar algún material.  Así que cuando nos montamos al avión, ya estamos totalmente exhaustos y en ese momento solo pensamos, que el único tiempo en el que vamos a poder descansar, es lo que dure el vuelo.

Planear con anticipación es una buena idea para cualquier viajero, pero es absolutamente esencial para aquellos que están enfermos o que tienen alguna condición crónica. Pasar tiempo planificando ahora, te ahorrará frustraciones después, así que empieza a planificar desde el momento en que tienes conocimiento del viaje.  Esto aplica tanto para cuando viajamos solos (usualmente por trabajo) o cuando viajamos en familia.

Estos diez consejos pueden hacer de tu viaje, un éxito:

  1. Haz una lista de medicamentos, suplementos, suministros médicos y alimentos que necesitarás durante tu ausencia. Tener los medicamentos necesarios y un refrigerio saludable a la mano es invaluable para esos retrasos imprevistos en los viajes.
  2. Haz una lista de "cosas que hacer antes de irnos" de lo que sea necesario hacer en la casa (ejemplo: activar o desactivar los sistemas automáticos, suspender temporalmente la entrega de correo o periódico, dejar una llave adicional para quienes atienden a tus perros, tirar las sobras que haya en la nevera, asegurar ventanas y puertas, etc.).
  3. Si te vas de viaje solo (por negocios), haz una lista de las cosas que se deben seguir haciendo diariamente en tu casa mientras no estás, a fin de que los que quedan estén pendientes de todo (ejemplo: poner comida y agua a los perros, darle las vitaminas a los niños o alguna medicina a alguno de tus hijos, asistir a una cita médica o terapia, etc.  Si eres la mamá, asegúrate de dejar los historiales médicos y de alergia de tus hijos a mano, por si acaso ocurre alguna eventualidad (yo solía dejarlo todo impreso, un horario con tareas para cada uno en la casa y las horas para realizarlas, medicamentos que había que tomar, números telefónicos de los médicos, etc.).
  4. Haz una lista de la ropa y artículos para empacar en el equipaje y en el equipaje de mano (el tener estos elementos en papel, te ayuda a organizar y maximizar el uso del equipaje).  Toma en cuenta el clima y temperatura del sitio  a donde vas, la cantidad de días y el tipo de actividades que deberás atender.
  5. Planifica con anticipación el alojamiento necesario en el avión. Espacio para libros y otras cosas, o solicitar asientos en la primera fila para tener espacio extra. Si necesitas llevar algún material médico durante el viaje, llama  a las aerolíneas para verificar si califica como equipaje de mano (no sería bueno enterarte de lo que es aceptable y no, a medida pasas a través de la seguridad del aeropuerto.)
  6. Mantente hidratado. Bebe mucha agua, ya que estar bien hidratado ayuda a mejorar los niveles de dolor, la memoria, la digestión y la fatiga, a fin de comenzar tu viaje de la mejor manera. Si aplica en tu caso, lleva botellas de agua contigo durante el viaje.
  7. Planifica en la agenda de tu viaje, tiempos para descanso y relajación. Planea tomar descansos frecuentes para estirarte, respirar, caminar o hacer ejercicio.  Si es por placer, no te extralimites y detente cuando sientas que es necesario. Y si es por negocio y tienes que realizar talleres o jornadas largas de trabajo, procura estar lo mas cómodo posible, desde la ropa que usas hasta el puesto donde te ubicas.
  8. Esto debería ser obvio, pero empaca ropa y zapatos cómodos. Y aunque sea verano, lleva bufandas y chaquetas, ya que puedes llegar a tener mucho frío en lugares como museos, restaurantes, e incluso en el mismo avión.
  9. Si el espacio de equipaje no es un lujo, lleva contigo tu almohada favorita, rollos para el cuello, compresas calientes y mantas para hacer que el viaje se sienta como no estuvieras muy lejos de casa.
  10. Por último, haz una lista para el día de la partida, a fin de verificar o completar los últimos detalles como cerrar y colocar el candado al equipaje y que todas las etiquetas de identificación estén actualizadas, comprobar el vuelo en la web, sacar de tu bolso o billetera lo que no sea necesario (ejemplo: tarjetas de videoclub o de almacenes), dejar tus llaves de la casa y del auto a alguien, meter las últimas cosas al equipaje de mano, etc.

image Por encima de todo, se amable contigo mismo. Se paciente mientras conoces el nuevo entorno. Si te planificas y estableces tu salud como una prioridad, vas a disfrutar de forma placentera tu viaje y con seguridad no regresarás hecho pedazos.

1 comentario:

  1. Estа pagina me ha аyudado mientras buѕcabа algο sobrе palabras d feliz cumplea𮱬consejoѕ de automaquillaje
    . Muy agгadеcido.
    my webpage :: Aprende Ser Feliz

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